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Cerveza: todas las propiedades nutricionales en la etiqueta

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La cerveza, presente en el mercado en una infinidad de variedades, formatos y gustos, es una de las bebidas más amadas por los consumidores por su idoneidad para acompañar a la perfección numerosos tipos de alimentos y por su capacidad innata de acompañar veladas y momentos de encuentro con los amigos, sobre todo durante los meses más cálidos del año. Sin embargo, si estamos atentos al estar en forma, es fundamental conocer el aporte calórico de un vaso de cerveza, para poder hacer nuestros cálculos correctamente y no echar a perder semanas de sacrificios por un par de sorbos de más.

Al igual que las demás bebidas alcohólicas, la cerveza se caracteriza por una cierta cantidad de calorías. La información al respecto puede leerse fácilmente en la etiqueta del producto: entre mayor es la graduación, más alto será el contenido energético. Otro factor de particular importancia es el denominado extracto seco de la cerveza, constituido principalmente por dextrinas y otros carbohidratos que nacen de la degradación del almidón en el interior de los cereales durante la fase de elaboración de la cerveza.

La bebida rubia presenta también un alto contenido de sales minerales y vitamina B6. Así es; el consumo moderado y responsable de cerveza puede aportar beneficios al organismo. Estudios recientes proporcionan datos muy interesantes al respecto, entre los cuales cabe destacar la capacidad de regular la formación de homocistéina, un aminoácido cuya concentración en el organismo está vinculada a un mayor riesgo de infarto. El alto contenido de magnesio y las cantidades mínimas de calcio representan, además, una panacea para quien padece de problemas de la diuresis, evitando la formación de cálculos.

El consumo correcto de la cerveza permite, pues, integrar sustancias de gran importancia en la demanda diaria de calorías y obtener así beneficios que, si bien sean pequeños, resultan significativos. Pero atención: los resultados positivos obtenidos se refieren a un consumo de la bebida por debajo de 500 ml al día.