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Los estadounidenses pretenden transparencia en las etiquetas alimentarias

Ocho consumidores de cada diez querría que la ley entrara en vigor de inmediato

La Food and Drug Administration (Administración de Alimentos y Medicamentos) ha emitido recientemente nuevas normas que conllevan el cambio radical de la información nutricional para los productos alimenticios a la venta en los Estados Unidos. Las etiquetas deben tener: la indicación de las calorías en caracteres muy grandes y en la parte frontal de los paquetes, el contenido en azúcares añadidos y el porcentaje nutricional representado por el producto con respecto a la cantidad diaria recomendada, la indicación de las porciones contenidas en el paquete y la cantidad promedio de una porción individual, la indicación de sales minerales y vitaminas no en porcentaje sino en peso, y, para finalizar, todos los mensajes se deben referir a los valores oficiales de dosis diarias. Para que todas las empresas, incluyendo las más pequeñas, se puedan adaptar a los cambios, la Fda ha propuesto un período de adecuación de 18 a 24 meses, posponiendo la obligación, en términos de ley, al primero de enero de 2020.

Pero Thomson Reuters ha realizado una encuesta – divulgada en Italia por “Il fatto alimentare” – que muestra que los ciudadanos estadounidenses no están dispuestos a esperar tanto tiempo. De las 3000 personas en las que se ha llevado a cabo el estudio, el 84% quisiera que el Gobierno obligara de inmediato a seguir las nuevas indicaciones sobre las etiquetas. De hecho, el 60% se ha declarado muy curioso de conocer el efecto de un determinado alimento sobre su peso y quisiera conocer la aportación de azúcares, sal y grasas presentes, también para respetar las indicaciones del médico. Un dato que no se puede subestimar, dada la preocupante presencia de personas obesas en los Estados Unidos.

A pesar de que solo el 13% declara que lee atentamente la etiqueta alimentaria, el gesto de la Fda se interpretaría como una ”concesión a los grandes lobbies alimentarios en perjuicio de la salud”.