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La fórmula “less is more” aplicada a la cosmética

Qué es lo que tienen de más los productos naturales certificados

¿Qué elementos debe o no debe tener un cosmético para ser considerado “eco”? ¿Cuáles son las informaciones que aparecen en la etiqueta para reconocerlo? El mercado de cremas, jabones, detergentes y tónicos crece de forma rápida y constante. Y con este crece la atención hacia las certificaciones que garantizan su calidad o, por lo menos, la seguridad para la salud. Ante todo es importante resaltar que los productos considerados “eco” no deben tener en su fórmula fertilizantes, colorantes artificiales, materias primas de origen animal u OGM. El número de los principios activos es restringido y las plantas deben crecer en un ambiente protegido contra las contaminaciones y las sustancias nocivas que podrían contaminarlas.

En las etiquetas podemos encontrar en fucsia los símbolos “kosher”, “sin níquel” y “gluten free” mientras en verde aparecen “vegan”, “organic” y “halal”. Los cosméticos Kosher, por ejemplo, siguen reglas adoptadas también en campo alimentario y excluyen ingredientes derivados de animales prohibidos, productos hemáticos, algunas partes de la grasa animal y lácteos. La certificación halal, que está creciendo siempre más, también gracias a la importante demanda del mundo árabe, garantiza la ausencia de ingredientes de origen animal y de plantas de especies protegidas. De hecho, según las máximas de Mahoma, las mujeres musulmanas no pueden usar detergentes o maquillaje que contengan alcohol, grasas animales o glicerina.

La Unión Europea ha prohibido más de mil ingredientes usados en cosmética y considerados riesgosos para la salud, mientras en Estados Unidos de América se han prohibido solo once. Los más dañinos que se encuentran a la venta son el formaldehído, los parabenos, quaternium 15, kathon Cg, mea-dea-tea, parafenilendiamina, ftalatos, tensioctivos toluene, aluminio.