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“El sabor de Italia”, Pabellón del Vino de la Expo 2015

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La Expo 2015 se prepara para un gran final. Si eres de los que todavía no ha visitado la Exposición Universal, todavía tienes tiempo hasta el 31 de octubre para acercarte a Milán y descubrir el evento más grande jamás realizado en torno a la comida.

Más que de una feria, se trata de un gigantesco centro de entretenimiento del sabor en el que los países participantes, entre eventos, espectáculos, laboratorios creativos y congresos, exhiben su mejor tecnología para dar una respuesta concreta a la delicada cuestión de la alimentación de la población mundial.

Entre las numerosas atracciones que pueden encontrarse en la Expo, te recomendamos en especial una visita al Pabellón del Vino, uno de los más populares de toda la exposición, titulado “VINO – A taste of Italy” (VINO – El sabor de Italia). Aquí, la excelencia italiana se manifiesta en toda su grandeza, llevando al visitante a realizar un recorrido histórico/enogastronómico totalmente único.

La estructura, diseñada por el arquitecto italiano Italo Rota y dividida en tres niveles distintos, ha sido ideada como una gran bodega del lujo, con un diseño elegante y colores que van desde el blanco al beige.

Las distintas áreas del pabellón se subdividen por regiones o zonas vinícolas. En su interior, el visitante es partícipe de un interesante recorrido que alterna tanto sensaciones como información y que, con la ayuda de medios multimedia y ambientes específicos, da cuenta de la historia del vino, de su elaboración y de las características de los productos.

Sin embargo, lo más destacado del pabellón es la llamada “Biblioteca del Vino”, una zona de degustación decorada como una auténtica sala de lectura. En su interior, se ha colocado una máquina dispensadora, a la que puede accederse con una tarjeta que cuesta 10 euros, y que permite degustar hasta tres tipos distintos de vino entre los más de 1 300 disponibles procedentes de todo el territorio italiano. Se trata de una carta de vinos de proporciones colosales, para la que el pabellón pone a disposición sommeliers de la Fisar (Federación Italiana de Sommerliers, Hoteleros y Restauradores), para garantizar una experiencia de cata sin igual.